domingo, 15 de noviembre de 2009

Mala hija


Después de mucho tiempo de ausencia estoy aqui como resucitada. He tenido dias un poco difíciles, he estado pensando mucho y analizando si tocar o no ciertos temas, pero creo que me hará bien desahogarme y liberar un poco mi espíritu. Hay muchas cosas que para mí son muy difíciles de decir, más bien es muy doloroso hablar de eso, es algo tan personal que confieso me da un poco de temor.

Siempre sentí como si estuviera fuera de lugar, nunca me pude sentir parte de mi familia. Me da tanta envidia ver a padres e hijos felices y unidos. :(

Nunca he tenido buena relación con mi papá, no tengo ningún recuerdo donde haya tenido alguna muestra de cariño hacia mí ni siquiera hacia mi mamá, por el contrario siempre la trató con menosprecio e irrespeto, yo odiaba cada vez que le hablaba así a mi mamá. Recuerdo que el año pasado un día estábamos cenando y mi papá ya estaba algo tomado, y no dejaba de burlarse y ridiculizar a mi mamá delante de los nietos!! Se imaginan el ejemplo que estaba dándoles! Observé la reacción de mi hermana y mi cuñado ante esa actitud y ellos simplemente se reían como si mi papá estuviera contando chistes o haciendo bromas!!

No sé qué es peor tener un padre represor, controlador o un padre que te ignora. Cuando era niña me dijo algo que me marcó para toda la vida, ya saben que las cosas que nos suceden en la niñez quedan para siempre. El lugar donde vivíamos era pequeño y una vez él quería pasar y estaba apurado y me dijo “shu shu, sal que estorbas!”, yo tendría unos 8 o 9 años y recién estaba usando la silla de ruedas que me habían comprado. Desde entonces le he tenido miedo, cada vez que veía que se acercaba me hacía a un lado, me salía de su camino porque no quería volver a oírle decir que estorbaba. Siempre me sentí la última rueda del coche y mis hermanos al ver el trato de mis padres hacia mí, pues también empezaron a hacerme a un lado, salvo mi hermano menor, él es quien muy a su manera no se avergonzaba de mí. Y mi mamá? sin querer, incrementó el miedo que yo le tenía a mi papá, ella ha sido educada a la antigua (según los japoneses) el marido es el que manda, el jefe, el que está por sobre TODO LO DEMAS, y por supuesto él se lo cree, por poner un ejemplo un día vino una prima con su hijito de 3 años a visitarnos como el niño estaba un poco aburrido le pregunté si quería ver dibujitos y me dijo que Sí que quería ver Discovery Kids, así es que le puse ese canal y él estaba tranquilo y feliz viendo sus dibujitos hasta que llegó mi papá, cogió el control que estaba a mi lado y cambió de canal para ver por segunda vez un partido de tenis, no le importó que el niño estuviera viendo la tele yo se lo dije pero se hizo el sordo!! Ese tipo de cosas a mí me enferman, me da rabia que la gente no tenga consideración alguna, qué se cree? El rey del universo?

He podido ver que cada familia enfrenta el problema de la discapacidad de diferentes formas, algunos lo hacen tratando al hijo con discapacidad como el especial de la familia, al que hay que consentir por suplir las “otras carencias” que tiene, otras es tratando al hijo como uno más, sin hacer ningún distingo por su discapacidad y otras, como la mía, en donde el que tiene la discapacidad es una carga, el raro o la vergüenza.

Y supongo que me convertí en la vergüenza de mi papá, porque ya cuando era adolescente empecé a sentirme fuera de lugar dentro de mi familia, mi hermana (la que me sigue) ocupó el lugar de la “hija mayor” y debido a su carácter fue la hija modelo, entonces yo me fui al lado opuesto (me fui al “lado oscuro” jejeje) fui una rebelde, no estudiaba, después de clase me iba con los amigos al cine en lugar de regresar a mi casa, etc. Eso empeoró las cosas con mi papá. Después traté de enmendarme, me volví una estudiosa pero a él no le importaba qué hiciera yo.

Qué diferente hubiera sido yo si hubiera tenido el amor de mi padre! Hubiera sido una persona segura de mi misma, que no necesite la aprobación de nadie para hacer sus cosas, sería fuerte, que no ande soñando con amores imposibles. Creo que precisamente como no sentí el amor de mi papá es que busco amores que son difíciles de alcanzar, algo así me dijo una amiga, será cierto? Siempre he sido discriminada por mi propia familia es por eso que detesto todo tipo de discriminación.

Actualmente las cosas no han mejorado, cuando regresó de Japón el año pasado pensé que las cosas serían diferentes entre nosotros, que podríamos ser una familia “normal”, le hablaba y le trataba de la manera más natural, pero siempre lo sentí distante y hasta el día de hoy no me habla si yo no le hago alguna pregunta, nunca me mira, parece que me evita. No es capaz de iniciar ni seguir una conversación conmigo y bueno, a mí no me nace acercarme a él tampoco. :(

Debo de decirles que la vida de mi papá no ha sido fácil, a los 9 años lo separaron de su mamá lo llevaron junto a sus hermanos a Japón y nunca más volvió a veer a su mamá, pues ella murió algunos años después según dijeron de la pena por sus hijos los mellicitos (mi papá y su hermano); él y su mellizo fueron a dar a casa de unos parientes quienes los hacián trabajar en el campo, era de familia muy humilde, Japón estaba en plena guerra con Estados Unidos, pasaron muchos sufrimientos, tal vez eso lo hizo ser duro.

La verdad es que le tengo respeto, a veces algo de miedo (aunque ya estoy controlándolo) pero amor hacia él… no puedo sentir y es algo de lo que no me siento orgullosa que digamos, la verdad es algo que me avergüenza y me duele, pero no puedo sentir amor. Muchas veces mi mamá me ha dicho que soy una mala hija por no amar a mi papá, ella no lo sabe a ciencia cierta pero se ha dado cuenta de que para mí él no es el Nº 1, y le molesta que yo sea así. Pero por ella siento un profundo amor (aunque a veces me saca de quicio!! Jajaja) ella lo es todo para mí, por ella por el amor que le tengo es que dejé de fumar, fue el sacrificio más grande que le ofrecí a Dios por su salud. Sin embargo es con quien más enfrentamientos tengo sobre todo cuando le expongo mis puntos de vista y le hago ver lo equivocado o lo mal que actúa mi papá en determinadas ocasiones, pero mi mamá sólo me dice que soy una mala hija que siempre me quejo de él!!

Seré una mala hija?

sábado, 31 de octubre de 2009

All I have to do is dream

viernes, 16 de octubre de 2009

Creyentes, Disfrutad en la cama

Las enseñanzas del “kamasutra católico”. Si cree que el sexo aprobado por la iglesia es aburrido, está en un error: un libro escrito por un cura católico enseña a disfrutarlo de todas las formas, que incluyen la estimulación oral y otras audacias.

El orgasmo puede ser semejante a la felicidad del cielo. Por lo menos eso es lo que piensa el sacerdote polaco Ksawery Knotz, quien ha publicado el best seller "El sexo que no conoces: para parejas casadas que aman a Dios".

A diferencia de quienes creen que el sexo en la unión católica debe ser solo reproductiva, Knotz opina que el buen sexo es clave para tener un buen matrimonio.

El libro, hasta ahora publicado en polaco e inglés, ya ha sido bautizado como el “Kama Sutra católico” y brinda consejos teológicos, pero prácticos, a los esposos que quieran darle un toque más “atrevido” a su vida sexual.

Es que, según el sacerdote, el sexo no solo debe ser santo, sino que “debería ser picante, sorprendente y estar cargado de fantasías”.

Las “recetas” del padre Knotz incluyen estimulación manual u oral, pues el matrimonio puede –según él– “demostrar su amor de todas las formas posibles”.

“Algunos, cuando oyen hablar de la santidad de la relación sexual de los esposos, se imaginan que ese sexo está desprovisto de placer, juegos frívolos, fantasías o posiciones atractivas. (...)Todo acto –caricia, posición sexual–que tiene como objetivo la excitación del cónyuge está permitido y agrada a Dios. Durante el acto, el matrimonio puede demostrar su amor de todas las formas posibles y brindarle al otro las caricias más deseadas”, señala.

Knotz ha recibido, de sus colegas sacerdotes, apoyo y críticas, pero la audacia de sus enseñanzas ha llamado la atención de la curia que, por lo general, en materia de sexualidad, prefiere la discreción absoluta.

Entretanto, sus detractores de fuera de la iglesia lo cuestionan por su falta de experiencia, pero él responde con buen humor que “no se requiere tener una insuficiencia cardiaca para ser cardiólogo, ni ser alcohólico para trabajar como terapeuta”.

“Decir que el sexo es una celebración del sacramento del matrimonio eleva su dignidad en una forma excepcional. Semejante afirmación sorprende a la gente que ha aprendido a ver la sexualidad con malos ojos y no entiende que Dios también está interesado en que lleven una vida sexual feliz, y que les ha dado un regalo en esto”, agrega el fraile polaco, quien enfatiza que su libro no se aparta de la postura católica que se opone al uso de preservativos, que “llevan al matrimonio fuera de la cultura católica, y promueven un estilo de vida completamente distinto”.

Es que, según este sacerdote polaco, el sexo entre católicos “no tiene por qué ser triste como una vieja canción de iglesia”.

Padre Ksawery Knotz

Fuente: larepublica.pe

Nota: Pueden visitar su página web aquí, allí el padre ofrece sus secretos para alcanzar un "super placer", que lo compara con el Cielo. Vaya padrecito, no? Me encanta que sea tan actual y que de a conocer que Dios no está en contra del sexo, dice además que el esposo debe de ocuparse del disfrute de la mujer y aclara que se requiere un esfuerzo extra por parte de él. :)

No bajar la guardia

En el día nacional del
Ciudadano con Discapacidad




Por: Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe


Un día como hoy de 1980, miles de personas con discapacidad (PCD) marcharon al Congreso para exigir políticas públicas que les den la oportunidad de progresar y de contribuir al desarrollo del país. Desde entonces, el 16 de octubre se volvió el día nacional de las PCD y una oportunidad para recordar la importancia de no bajar la guardia en la lucha por el reconocimiento de sus derechos.

Las PCD en el Perú son el 13% del total, es decir, más de 3.5 millones de personas. De ellas, unos dos millones –los mayores de 15 años– podrían estar en edad de trabajar, pero solo el 36% –unas 720 mil personas– forma parte de la PEA debido a sus propias características personales.

Sin embargo, solo el 6.3% (45 mil personas) tiene un empleo adecuado mientras que el 93.7% (675 mil) están subempleados o desempleados: buscan un trabajo que no encuentran con frecuencia por discriminación, rechazo y exclusión debido a la ignorancia. Esto perjudica a las PCD y también a la sociedad.

Es crucial erradicar estos comportamientos discriminatorios y excluyentes. Por solidaridad indispensable con peruanos a los que no se les debe quitar la posibilidad de una vida con satisfacciones; por la dignidad con que deben vivir; y por el interés de la sociedad, pues dejar de lado la contribución potencial de 3.5 millones de ciudadanos no solo es arbitrario sino absurdo.

Desde 1980, se han conseguido avances relevantes en la ruta de los derechos y las oportunidades para las PCD, dentro de un proceso que continúa durante este lustro político por la actitud del gobierno del presidente Alan García, del Congreso y en particular de parlamentarios como Michael Urtecho.

Por ejemplo, el Banco de la Nación presentará en breve, en Palacio de Gobierno, su nuevo portal web que podrá ser usado por personas con ceguera sin limitación ni ayuda. Así como la tecnología transforma la vida de las personas, también puede acortar la brecha de los ciudadanos con alguna discapacidad.

Sin embargo, todavía es enorme el camino pendiente por recorrer para la defensa de los derechos de las PCD con el fin de ofrecerles oportunidades reales para su desarrollo. Para ello, es indispensable traerse abajo los prejuicios y la ignorancia de muchos. Por ejemplo, del Consejo Nacional de la Magistratura que, absurda y prepotentemente, todavía le niega al abogado invidente Edwin Béjar Rojas el derecho a postular para ser fiscal.

Como el CNM, aún hay muchas entidades llenas de prejuicios que se deben erradicar como parte de un esfuerzo de todos para, sin bajar la guardia, hacer respetar los derechos de las PCD con el fin de ofrecerles la oportunidad de progresar y de contribuir con la sociedad que integran y que con frecuencia los excluyen.

Fuente: larepublica.pe

lunes, 12 de octubre de 2009

Las escaleras y yo

Estamos a puertas de celebra el Día Nacional de la Persona con Discapacidad aquí en Perú y lamentablemente es poco lo que se ha avanzado. Si bien es cierto que desde algunos años se está tomando conciencia y poniendo esfuerzos en mejorar las cosas, la verdad es que aún falta mucho por hacer para que las personas con discapacidad tengamos una buena calidad de vida.
Me alegra ver que ahora hay más accesibilidad, se están eliminando poco a poco las barreras arquitectónicas. Recuerdo que cuando ingresé a la universidad NO había ni una sola rampita! Cuando estaba en Estudios Generales (los 2 primeros años) tenía que escoger los cursos de acuerdo a la ubicación de las aulas donde se dictaban, es decir las que estuvieran en el primer piso. Luego cuando pasé a Facultad ya programaban mis cursos en el 1 piso, y bueno, a pesar de todo no me podía quejar, salvo una que otra gradita por ahí no tenía mayor problema. Pero como todo en la vida nada es perfecto… Ocurrió que en el último ciclo de la carrera, se les ocurre reestructurar todo y mover las facultades de pabellones y de pisos, y cuál fue mi sorpresa al ver que la mía estaba en el 3 y 4 piso!! Casi me caigo de espaldas! Menos mal estaba en mi silla de ruedas!! Jejeje Mis compañeras y yo hablamos con el Decano de la Facultad y con la Rectora de la Universidad y nos dijeron que se habían olvidado que yo acababa ese ciclo, que pensaban que ya había terminado, y que como no podían volver a hacer los cambios, que iban a arreglar para que los señores de mantenimiento me subieran y me bajaran de mis clases, pésima solución pero no me dieron otra (menos mal era delgadita jeje). Me pasé los 4 últimos meses de mis estudios con esa incomodidad, si tenía 2 horas libres entre clase y clase tenía que quedarme allá arriba sintiéndome como animal enjaulado, y hasta tuve que pasar un temblor, qué horrible!! Gracias a Dios nunca tuve que pasar apagones, en esa época aquí en el Perú vivíamos con los terroristas asechándonos, derribando torres de alta tensión, volando coches bombas, por lo tanto los apagones eran cosa de todos los días, sí me ha tocado pasar apagones porque he tenido clases hasta las 8 de la noche, pero era cuando estaba en el 1 piso, menos mal nunca cuando estuve en el 3 piso!! Y ni les digo cuánto tenían mis amigas que recorrer toda la universidad buscando a los señores de mantenimiento para que me bajaran, en esa época no existían los celulares (ahora me pregunto cómo pudimos vivir sin ellos!! Jejeje) Después de que salí de la universidad se han preocupado por poner más rampas, pero aún existe el tema de la falta de acceso a los pisos superiores, es una lástima porque eso nos limita bastante, bueno para quienes quieran estudiar allí.
Mucho se habla de la educación inclusiva y no se percatan de que la infraestructura eso también debe de ser inclusiva. Mi enfrentamiento con las escaleras no sólo fue en la universidad, sino en bibliotecas, academias e institutos donde he tenido que ir a estudiar. Esperemos que en el futuro vean la manera de arreglarlo para comodidad y el bien de los futuros estudiantes.
Y ni qué decirles que los lugares de esparcimiento!! Bueno, las escaleras están en todas partes mi lucha con ellas nunca terminará, pero aquí estoy yo como David y Goliat :D jejeje


Lejos de ti

lunes, 5 de octubre de 2009

Gracias Mercedes Sosa!!


Hasta siempre Negrita!!