
Ahora que ya pasó lo de la operación de mi mamá y que ya la tenemos en casa puedo ponerme a escribir un poco en el blog que lo tengo bien abandonado.
Este 24 se cumplen dos meses desde que tengo mi harley! Dos meses en que la palabra “independencia” dejó de ser para mí un simple concepto o idea para convertirse en una realidad concreta!! Qué bacán, no?
Ya se imaginarán cómo estuve al principio, quería estar todo el día en la calle dando vueltas y vueltas por todas partes, pero como tenía que aprender a manejar y conocer cómo funcionaba la silla y aún no me atrevía a salir sola, salía acompañada :( por suerte sólo fueron unos pocos días y ya después me largué solita! Confieso que al principio no fue fácil, si bien es cierto me atreví a salir también es cierto que me moría de miedo. Y es que ahora era yo la que debía de poner atención en el camino, tenía que evitar cualquier distracción, antes por ejemplo me ponía a mirar las casas o las tiendas o las plantas de los parques, cualquier cosa, ahora tenía que mirar sólo el camino por donde iba, tenía que tener mucho cuidado al cruzar las pistas, en pocas palabras… tenía que estar atenta a lo que hacía y por dónde iba.
Me han pasado muchas cosas, algunas agradables como que los conductores me ceden el paso o se ponen en medio de las pistas para que los autos se detengan y yo pueda cruzar, las personas se me quedan viendo (y no por mi belleza, sino por la silla jejeje) y me hacen algún comentario o me preguntan dónde la compré, etc. Ya he ido al banco, a pagar el teléfono, al mercado, etc. También empecé a salir de noche y entre las cosas no tan agradables les cuento que ya me quedé sin batería un par de veces cuando salía acompañada, pero hubo una ocasión que sí salí sola y me quedé varada en plena calle, serían como las 8 pm y para colmo a mi celular no sé qué michi le pasó que dejó de funcionar, osea... no tenía cómo llamar por auxilio!! :o Después me enteré que justo a esa hora se había caído el sistema de la compañía telefónica, justo a esa misma hora!!

Dios es tan bueno que no dejó que nada malo me sucediera aquella noche.
Bueno, no todo es perfecto en esta vida, verdad? Ahora tengo un poco de independencia pero no la puedo disfrutar como me gustaría, debo de tener mucho cuidado porque lamentablemente aquí siempre están al acecho los “amigos de lo ajeno” y serían capaces de tirarme al piso para llevarse la silla, ellos saben que estas sillas son caras.
Moraleja: No salir sola de noche!! ;)