
Hoy quiero hablarles de algo un poco delicado para mí, pero creo que es importante sobre todo para que vean la clase de “profesionales médicos” con los que no podemos encontrar que se supone deben de estar al servicio de los demás.
Hace algunos meses empecé a sentir ciertas molestias en la mama izquierda, según mi chequeo (manual) no había nada, dígase ningún bultito, pero me dolía un poco cuando dormía volteada para ese lado, así es que fui al médico, primero me hicieron pasar por medicina general, puesto que era la primera vez que iba al hospital del seguro social, bueno este doctor me dijo que no creía que fuera nada grave pero para salir de dudas me mandó a hacerme una ecografía de las mamas. Resulta que tengo quistes en las dos, pero no son de gravedad, son benignos y, según me dijo la doctora que me hizo la ecografía, son como bolitas de agua.
Inmediatamente después de la ecografía pedí mi cita con un ginecólogo y fue con el doctor Jaime Delmar Evangelista. Bueno tal como me había dicho la doctora que me sacó la ecografía mis quistes son benignos, el doctor me dijo que sería bueno una mamografía, pero cuando le pregunté cómo sería porque yo no puedo ponerme de pie, entonces me dijo que dejara ahí mis quistes, total que los tengo desde hace varios años, que espera hasta los 50 años y entonces sí debo de hacerme la mamografía. Le pregunté sobre el Papanicolaou y el tipo me respondió que para qué me iba a hacer!! Que no veía la necesidad, y además como estoy subida de peso, que era difícil subirme a la camilla, etc, etc. Hasta que me preguntó si yo había tenido relaciones, y cuando le dije que sí y que habían sido varias veces desde hace 4 o 5 años, se sorprendió y me dijo (y lo pongo tal como fue): “y cómo eh? No me imagino…” Yo había ido con mi mamá y ella le dijo que yo tenía mi “amiguito” entonces el tipo “ah, entonces él quiso probar cómo era” a mi mamá eso le causó gracia pero a mí me cayó como un balde agua fría, no qué fría… agua helada, y no pude ni supe cómo reaccionar en ese momento.
Si me hubiera puesto a decirle sus verdades a este tipo sólo me iba a ganar un problema con mi mamá porque, y aunque me duela decirlo ella piensa lo mismo, pero pobrecita ella no tiene la preparación ni el nivel de estudios que aquél “médico”, yo sé que al final iba a ser un pleito entre ella y yo, y con él no iba a lograr nada.
De los 15 minutos que duró la consulta por lo menos 9 de ellos se la pasó hablando de lo que yo debía y no debía comer para bajar de peso (como si él fuera un nutricionista) en lugar de ver alguna solución para mi Papanicolaou.
No puedo encontrar las palabras para expresar lo que sentí aquella tarde, aunque han pasado un par de días y estoy un poco más calmada, aún me da rabia recordar ese momento!!
Hubiera deseado no tener que escribir cosas como éstas, por muchas razones pero entre ellas porque no quisiera despertar en alguno de ustedes un sentimiento de lástima, que para mí es de lo más ofensivo que hay; pero necesitaba sacarlo del pecho y contárselo a alguien y dejar testimonio de la clase de médico que ese doctor que encima de todo trabaja para el Seguro Social del Perú.
Acaso las personas con discapacidad no somos también seres humanos que merecemos RESPETO? Acaso no tenemos sentimientos? Me sentí como cualquier cosa sin ningún valor, este no es unos de mis mejores momentos, estoy llena de rabia y de impotencia, mejor lo dejo aquí.
